Ja que no hem quedat ni per Londres ni per Edinburg, anirem explicant les aventures de per on siguem.
viernes, 3 de enero de 2014
dia 5 a dia 8 dedesembre
Hola de nuevo, hoy es día 8 de Diciembre. Resumo los últimos días: El primer día oficial que estuve aquí, el día 5, estuve con la Manager del hotel, me llevó de un lado para otro: estuvimos en el hotel (que está en obras aún, muy muyy retrasado), oficialmente abrimos el veinte de este mes, aunque lo veo muy justo... Ya veremos. Estuvimos en el ayuntamiento dándome de alta en la seguridad social de aquí, o algo similar. Después fuimos a St Moritz, que es el pueblo pijo que hay a unos pocos kilómetros en coche de aquí. Para llegar tenemos que bordear un lago, y no bromeo cuando digo que parecía que íbamos a pasarlo por encima. Me explico: había muchas curvas y la loca de la manager iba conduciendo a 100km/h y en línea recta. Cuando vio que me agarraba al cinturón me pregunta: estás bien? Y sin esperar respuesta me dice No te preocupes, hago este camino unas diez veces al día, sé lo que hago. Pero si tienes miedo puedo reducir... En fin, sobrevivimos al trayecto, tanto de ida como el de vuelta. En la oficina estuvimos comprando por internet el material necesario para el Spa: camilla de masajes, escogiendo aceites, y me informó que el día 16 me iré a Alemania a hacer un curso de dos días de un masaje indio que se llama Panthai luar, o algo similar. Con una chica del personal, Judith, que llegará cualquier día de estos. Hay 4 horas en coche, ella conducirá y será la ¨paciente¨ o la ¨modelo¨,dormiremos allí en un hotel y luego regresaremos, el curso vale un pastón (que paga el hotel, por supuesto)... No sé qué saldrá de todo esto, ya os contaré. Ah, otra cosa, que me enteré ayer de casualidad. Dice la manager: uy, tengo que llamar a Judith, porque llega a principios de semana, y tengo que decirle que estás viviendo en su apartamento y que tendréis que compartirlo hasta que tu habitación en el hotel esté lista, jejeje. Vaya, cómo me quedé, resulta que estoy de invitada en el apartamento MINI de una chica que no conozco y que ella no sabe que me ha invitado a convivir con ella durante una semana o más... Nada, ya veremos, como todo! Qué más... El día 6, viernes, me dijo que fuese al hotel a ayudar con el trabajo a las 8,30 de la mañana, ok. Allí voy. En cuando llega ella, me da un cubo de la obra, lleno de pintura y de restos de cemento y me dice: por qué no vas a tu apartamento que está a un minuto, y lo lavas? también trae unos trapos del garaje y los chismes esos para limpiar los cristales (no sé cómo se llaman...). Evidentemente, en el apartamento no tenía nada para limpiar eso, justo tenía gel y champú, no había comprado ninguna esponja ni nada todavía. Así que me pongo a limpiarlo con el jabón de cuerpo y con la mano; tenía que quedar impecable, porque allí pondríamos el agua para limpiar los cristales. Así que me pegué una media hora frotando con las uñas... Cuando vuelvo, había una chica portuguesa con la que tenía que limpiar los cristales de los balcones (no de las ventanas, el balcón es de cristal, la pared del balcón que digamos, no sé si me explico). Empezamos por la 3a planta (el hotel tiene 4, pero en la 4a estaban pintando las paredes aún). Cuando echamos agua (limpia, del cubo que había fregado yo) a los vidrios, va y se congela! No podíamos limpiar porque se quedaba helado, hacía un viento del copón, iba yo con la camiseta térmica, una sudadera encima y el abrigo súpercaliente puesto, y estaba helada! La cuestión es que nos pegamos una hora entera en el balcón de la fachada delantera de la 3a planta. Nos qedaban por hacer: toda la fachada trasera, a un balcón por planta, de largo de toda la planta, y los delanteros. Cuando pueda colgaré una foto de la fachada del hotel para que os hagáis una idea. Estuvimos hasta las 15h limpiando balcones a la intemperie, fue saliendo el sol de detrás de las montañas y se hizo un poco más llevadero, y a medida que el sol calentaba un poco,el agua no se congelaba, pero nosotras seguíamos siendo dos cubitos. Paramos para comer y después nos metieron en la cocina con dos chicos (el portugués, pareja de la chica y un alemán. Profesiones: la chica de limpieza, el chico portugués de pizzero, porque en el restaurante solo servirán comida italiana, y el chico alemán de cocinero), a lo que iba, nos metieron en la cocina que estaba cubierta con tres o cuatro dedos de polvo de la obra y nos dijo que lo limpiásemos. Tuvimos que desmontar estanterías, mover mesas, quitar puertas de armarios... Una locura! Hasta las 17 de la tarde, que nos mandó a casa. Podéis adivinar, que me duché, comí un poco y me metí en la cama, rota y con la espalda destrozada, todavía con el culo congelado. A la mañana siguiente, nos tocó sacar la basura. Parece fácil, pero no. Era sábado, así que empezamos a las 10h. Empezamos por la primera planta. Los obreros habían estado sacando el material que necesitaban de cajas, en plan madera para las camas, los WCs, de todo, con su plástico de burbujas plastificado pertinente; y todo ese cartón de las cajas y el plástico lo habían acumulado en el balcón! Ni más ni menos que el delantero, que abarca toda la fachada. Así que teníamos un montón de basura ahí. Pero no era tan fácil como tirarlo por la ventana, que abajo estaba el contenedor de la obra, noooo! Había que separar cartón (y tirarlo abajo, donde otros lo recogían y lo metían en la camioneta para llevarlo a reciclar) y la chavalita y yo estábamos en el balcón haciendo ¨paquetes¨ de los plásticos, los teníamos que hacer un paquete y fijarlo con una cuerda. Hicimos unos veinte paquetes de 1m de ancho por medio de alto, no uniformemente cuadrados, eso era prácticamente imposible, entre la 1a y la 2a planta. En la 3a y la 4a todavía no habían acumulado basura, así que me imagino que ya nos tocará hacerlo la semana que viene. Estuvimos empaquetando basura hasta las 15h, cuando creíamos que habíamos terminado, nos tocó bajar los 20 paquetes y sacarlos afuera. Parece fácil, verdad? nada es lo que parece, y menos aquí, que cuando te mandan algo que dices: bah, está chupao´, te pasas de lista. El hotel está en obras, como bien he dicho, y se vé que los sábados no libra nadie, así que teníamos que pasar con los mega paquetes esquivando obreros, pintores, electricistas, ebanistas, y algún que otro listo que estaba por ahí, además de todo el material esparcido que invadía todo el suelo que podías pisar. Una odisea. Parecíamos los chinos locos de humor amarillo. Todos nos miraban, pero solamente uno se movió y nos dejó pasar, fuimos el entretenimiento de todos durante una media hora. Divertidísimo. Cuando terminamos los viajes nos mandaron a casa. Quedamos para ir a cenar con el grupito internacional de 4trabajadores que hemos formado hasta ahora. Los portugueses tienen coche, así que fuimos a StMoritz a cenar. La manager se apuntó, iba en su coche haciendo de guía, así que fuimos a la velocidad del rayo otra vez. He olvidado mencionar a Whisky, es el perro ratero de la manager, me odia. No sé por qué, me dicen que no me lo tome como algo personal, que todos tardaron mucho tiempo en hacerse amigos suyos, pero no me preocupo, tampoco es que él me caiga muy bien a mí por ahora. Siempre está ladrando. Pero como no es más alto que un palmo, solamente es un incordio de tamaño portátil. Y tan portátil, porque lo lleva a TODAS PARTES. Al hotel, que tiene su rincón con su mantita, al ayuntamiento, a la oficina, a los restaurantes... Se vé que es lo normal, porque en todos sitios está lleno de perros, y afuera hace un frío polar, así que nada. Cenamos guay, no muy caro y después fuimos a pasear por la ciudad más pija que haya visto nunca: Cartier, hotel de 5 estrellas, louis buitton, hotel de 5 estrellas, jimmy choo, cochazos Jaguar, Bentley, hotel de 5 estrellas... Impresionante. Dejamos el coche en un párking subterraneo, que para subir había un ascensor, el cual tenía las paredes de cristal y subía en diagonal! No iba de abajo a arriba, sino de abajo a arriba pero de lado, como si subieses por un tobogán. Nos tomamos unas cervezas en un bar de ambiente americano pero lleno de italianos, niños y niñas italianos que gritaban mucho. Y para casa. Hoy, domingo, libre. Hemos ido a pasear por Sils Maria, que es donde estamos. Hemos llegado a otro lago, muy bonito. Y ahora estoy en casita otra vez que fuera hace mucho frío, pero como no tengo internet,no puedo haceros llegar este testamento. Así que ya lo veréis si algún día terminamos las obras del hotel y ponen wifi. De cara al idioma, que no os he comentado nada, con la manager, Susanne, que es de aquí, hablo en inglés, como con el chico alemán. Con los portugueses, hablamos entre portugués (lo que soy capaz de entender y de recordar) y en inglés, aunque Bruna no lo habla mucho. Después, la manager habla con ellos en italiano, y sin darse cuenta a veces se dirige a mí en italiano, así que ya veis qué mejunje de idiomas. En los bares te hablan en alemán o italiano, el inglés no lo dominan mucho. Así que empiezo a chimporrear el italiano, bambinos. Sabíais que tanto para decir hola como para decir adiós, usan la palabra Chao? yo lo he aprendido. En fin, me despido después de este ^resumen^ de los días que llevo aquí. Mañana debo estar en el hotel a las 9h, a no ser que haga mucho frío, entonces empiezo a las 10. No sé con qué criterio se decide si hace frío o no, me imagino que la manager me mandará un sms si considera que hace mucho frío... Ya os contaré. Besos! Llucia PD: les estoy enseñando la pronunciación de mi nombre, porque hasta ahora me han estado llamando Luchía... Vamos practicando. Auffiedersen! Chaoo!
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